¿Estás ejerciendo una jefatura microgestora? Estas señales te ayudaran a detectarlo y 9 consejos para evitarlo

¿Estás ejerciendo una jefatura microgestora? Estas señales te ayudaran a detectarlo y 9 consejos para evitarlo

Todo el mundo valora a un buen líder, pero la verdad es que nadie desea tener a un jefe todo el tiempo detrás, pues muchas veces eso es lo que impide avanzar en las tareas asignadas.

¿Cómo ser productivo si sales de una junta a otra y otra? Sentir que todo el tiempo te están supervisando puede generar dudas en las capacidades de los colaboradores, y además se crea un cuello de botella en la productividad del equipo.

Si te identificas, tal vez estar ejerciendo la microgestión, la cual se caracteriza por una supervisión extrema; y más allá de hacer visible un compromiso con tu equipo, este exceso de control puede asfixiar la creatividad.

La pregunta es, ¿cómo saber si estás cayendo en el micromanagement? Y más importante aún, ¿cómo puedes evitarlo?…Presta atención. Porque a continuación mencionaremos algunas señales que ayudarán a identificar si estás cayendo en la microgestión y algunos consejos para evitar este tipo de liderazgo.

¿Te interesa este tema? ¡No te lo pierdas!

¿Cómo saber si eres un jefe microgestor o una jefa microgestora?

Normalmente es más sencillo identificar las fallas y las debilidades (aunque también atributos) en los demás que en uno mismo. Para saber si estás siendo víctima de la microgestión necesitas auto-analizarte y ser sincero contigo mismo contigo misma. Algunos de los principales síntomas que muestran que un equipo está siendo víctima de la microgestión son:

  • Los colaboradores se vuelven poco creativos y/o su trabajo cada día pierde más calidad.
  • El equipo está obsesionado con el jefe y no con el cliente.
  • El equipo es infeliz y muchas veces tiene miedo de compartir sus ideas o las ha perdido ante la desmotivación.
  • Aceptan tareas que no son las mejores solo para complacer al jefe o líder.
  • Creatividad, innovación y agilidad sofocadas.
  • Cada conversación con el gerente se siente como una revisión de desempeño.
  • Los empleados tienen miedo de compartir sus opiniones.
  • Cada decisión debe ser aprobada por el gerente.
  • Cuellos de botella constantes debido a reuniones excesivas, controles de acceso y partes interesadas.

¿Por qué se practica la microgestión?

En la literatura norteamericana se puede observar una estrecha relación ente la microgestión y la delegación de tareas. De esta forma, la microgestión no solo se activa por voluntad de quien manda directamente sobre otro trabajador. Observemos cuatro supuestos:

  1. Cuando el jefe o directivo está rodeado de un equipo que no siente merecedor de su confianza. Al no saberlo liderar o no haberlo seleccionado, se ve en la obligación de sobrevolar por todas las tareas.
  2. En estructuras de gestión muy horizontales, donde la responsabilidad última sólo pesa sobre quien tiene que reportar a los superiores. Un mal muy común en algunos de los modelos de liderazgo de moda.
  3. Cuando el organigrama empresarial no establece con claridad los límites entre las responsabilidades, generando procesos de delegación confusos.
  4. La propia naturaleza del jefe o ejecutivo. Cuando ese rasgo innato en su personalidad no es modulado con voluntad y sabiduría para utilizarlo de modo positivo.

En conclusión, ya sea a causa de un rasgo de la personalidad o por una estructura débil de la cadena de mandos y responsabilidades, una empresa puede llegar a microgestionar, lo que causa una perdida en la eficacia.

9 tips para evitar la microgestión.

1. Contratar a las personas indicadas.

Desde el proceso de reclutamiento debemos asegurarnos de contar con los empleados más capaces que también se adecuen de forma correcta a la cultura organizacional. Es importante que sumes personas a la empresa en las que se pueda confiar y aporten algo distinto a la organización.

2. Marcar objetivos con claridad.

Todo resulta más sencillo cuando el empresario o el ejecutivo saben correctamente lo que quieren conseguir. Por ejemplo, si considera importante brindar un buen servicio posventa o el control de impagos, delegará responsabilidades e instrucciones concretas en aquellas personas a quien encarga estas labores. De este modo, periódicamente exigirá resultados, pero no estará entrometiéndose a diario en sus labores.

3. Concentrarse en las fortalezas y delegar.

Asigna a las personas tareas adecuadas dependiendo de su experiencia y fortalezas. Lo primero es conocer esas fortalezas e identificar cómo pueden ayudar a mejorar el trabajo en equipo.

4. Comunicar de forma clara las expectativas y los objetivos de la empresa.

Los empleados sólo se volverán productivos en la medida en la que sepan qué deben hacer y cómo hacerlo. Es importante evitar las contradicciones y la comunicación cruzada. Define objetivos y asegúrate que tu equipo esté en la misma página.

5. Establecer límites.  

Delegar no significa dejar todo el criterio de las decisiones al subalterno. Es importante reconocer hasta dónde puede llegar el nivel de decisión y actuación, dicho de otro modo, definir cuando el trabajador debe solicitar la opinión de un superior.

6. Transformar la gestión de desempeño.

Esos objetivos anuales que solo se revisaban al terminar el año ya quedaron mandados a recoger, ya que hoy en día todo se mueve constantemente, lo que obliga a las empresas a ajustar sus objetivos dependiendo del contexto.

Es indispensable entonces crear objetivos a corto, mediano y largo plazo, que se ajusten a medida que cambien los integrantes del equipo, los líderes o las prioridades.

7. No critiques, retroalimenta.

Reúnete de forma periódica con tu equipo de trabajo para comentarles cómo realizan su trabajo; en qué puntos pueden mejorar y en cuáles están teniendo buen desempeño. Asegura que tu retroalimentación sea oportuna y al momento. Sé puntual con las cosas que dices y habla de hechos concretos.

8. Prioriza el desarrollo y la capacitación.

Un equipo debe estar en constante cambio y adaptarse a los diferentes contextos que demande la organización. Esto significa que los colaboradores necesitan adquirir nuevas habilidades de manera constante para que puedan desarrollar su trabajo y ganar nuevas responsabilidades. Si se logra tener un equipo capacitado y autogestionado la microgestión desaparecerá.

9. Supervisar.

Cumplir con los pasos anteriores no significa que todo vaya a ir bien ni que el jefe pueda desentenderse de las circunstancias que vayan dándose. Deberá establecer fórmulas periódicas de control, lo que no significa ejercer de controlador con una vigilancia agobiante.

Referencias.

Belén Gómez Pereira. (17 de marzo de 2022). ¿Eres un jefe microgestor?. Blog de SoyEmprendedor.com. https://emprendedor.com/eres-un-jefe-microgestor/

Raúl Alonso. (7 de marzo de 2023). ¿Eres un jefe microgestor? Ventajas e inconvenientes. Blog de Think Big Empresas. https://empresas.blogthinkbig.com/eres-un-jefe-microgestor/

N/A. (8 de abril de 2021). ¿Eres un microgestor? Estas son algunas señales que te ayudarán a detectarlo y 5 pasos para evitarlo. Blog de Business Insider Mexico. https://businessinsider.mx/eres-microgestor-algunas-senales-ayudaran-detectarlo-pasos-evitarlo/

También podría interesarte:

Por DEVALE

Somos una institución educativa que tiene como objetivo principal ofrecer un servicio diferente, dar nuevas y mejores oportunidades de vida a nuestro alumnado.

7 comentarios

  1. Pingback: relax everyday
  2. Pingback: soft piano
  3. Pingback: water sounds
  4. Pingback: soothing piano

Los comentarios están cerrados.